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Cómo se aprende en eLearning

Actualmente existen múltiples corrientes de pensamiento en cuanto a la manera en que se aprende a través de internet pero en las siguientes líneas se abordarán las principales características de ese aprendizaje, así como se plantearán algunas reflexiones para impulsarlo y clarificar qué dinámicas no pueden ser tenidas en cuenta a la hora de promover aprendizaje en teleformación.

De este modo podemos empezar afirmando que el aprendizaje en formación On-line se basa no solo en la memorización de la nueva información, sino en la identificación de ésta, su asociación con los conocimientos previos y el establecimiento de aplicaciones prácticas.

Mientras que la formación tradicional y presencial persigue una excesiva incorporación de conceptos, en e-learning se da tanta importancia a la incorporación de esos conceptos como al modo en que pueden materializarse para afrontar situaciones de la vida real, al tiempo que se fomentan procesos comunicativos dinámicos con el resto de participantes de la acción formativa y se impulsa el uso de las nuevas tecnologías, constituyendo así un proceso integral de desarrollo de capacidades acorde con el momento actual, donde a los profesionales se les exige no solo conocer cosas, sino la manera de ponerlas en práctica y no solo en un único escenario o situación, sino en contextos variados, donde las relaciones con otras personas serán igualmente relevantes y donde la tecnología juega un papel fundamental en un amplio número de situaciones, motivo este por el cual ha de conocerse su funcionamiento, filosofía y procesos.

Por otro lado, es posible aprender de forma cooperativa o individual y en determinados momentos, este hecho estará controlado por el tutor y en otras ocasiones, la colaboración surgirá de forma espontánea.

En formación virtual hay que tener en cuenta la existencia de dos niveles diferenciados de procesamiento del conocimiento: el perceptual y la organización del conocimiento.

  • En base al primer nivel, se plantean los contenidos con el suficiente atractivo como para que se potencie la motivación del alumno, se destaque lo más importante etc.

En este sentido, hay que decir que en los últimos años se ha producido una cierta tendencia dirigida a despreciar la presentación de contenidos que requieren de una determinada dedicación en cuanto a su lectura se refiere, apostándose por el diseño de entornos mucho más dinámicos que capten mejor la atención de los alumnos. En este sentido hay que decir que la formación implica esfuerzo y dedicación y que aunque en determinados momentos del proceso formativo on-line es pertinente hacer uso de esos recursos, la realidad es que un uso abusivo de los mismos puede derivar efectívamente en un gran interés por el alumno por lo que está viendo pero no por lo que podría aprender y en definitiva el proceso formativo puede fracasar.

La formación on-line no puede adoptar la apariencia de un videojuego que persiga entretener al alumno. Así como tampoco se puede dejar el proceso formativo en manos de entornos programados para captar los errores del alumno y ofrecerle distintas vías de aprendizaje adaptado a cada situación. Es el tutor el que ha de desarrollar ese seguimiento gracias a procesos comunicativos deliberados por su parte y al correcto conocimiento de las plataformas de teleformación, que le permitan así acceder a toda la información a cerca del proceso de enseñanza-aprendizaje on-line.

Por otra parte, también se viene hablando de los denominados “nativos digitales” para referirse a los alumnos más jóvenes, los cuales poseen una gran vinculación con las nuevas tecnologías desde los primeros momentos de su vida. Pues bien, dos consideraciones se deberían tener en cuenta a la hora de justificar esos contenidos y escenarios tan atractivos y dinámicos: en primer lugar, está demostrado que una vinculación con las nuevas tecnologías como la que caracteriza a las presentes y futuras generaciones de jóvenes no implica más que costumbre o facilidad para manipular dispositivos, entender estructuras digitales etc pero en ningún caso implica verdadera capacidad para usar esas tecnologías de forma correcta ni en la vida diaria ni mucho menos en la obtención de aprendizaje. Un ejemplo claro es la gran cantidad de ocasiones en que los jóvenes por desconocimiento del funcionamiento de las nuevas tecnologías llegan a poner en riesgo su propia integridad física o mental, al tiempo que es evidente un abandono de procesos tan fundamentales como la lectura (fuente incomparable de adquisición de conocimiento y aprendizaje) debido a lo “aburrido” que se les presenta una actividad así en comparación con lo divertido que son otros muchos recursos y estímulos, lo cual está incidiendo notoriamente en el fracaso escolar. En definitiva, como profesionales de la educación y la formación, hemos de hacer un uso responsable de las nuevas tecnologías y evitar que éstas por muy novedosas que sean, acaben por sustituir otros procesos fundamentales no solo para el aprendizaje sino para el desarrollo intelectual y humano.

En segundo lugar, la formación on-line es una modalidad de formación abierta a muchos grupos de edad, de manera que si solo se tienen en cuenta las características de esos nativos digitales, muchos otros usuarios se sentirán perdidos.

  • Desde la segunda modalidad, se plantean los contenidos en base a determinados tipos de organización de éstos, para que puedan adaptarse todo lo posible a las necesidades de los alumnos.

Por tanto, en e-learning se aprende de forma individual, en grupo y en base al conocimiento planteado por otros.

El aprendizaje individual se caracteriza por abordar aquellos contenidos que solo pueden ser tratados individualmente y por actitudes propias de cada alumno, que le lleven a profundizar en una materia.

El aprendizaje a partir de otros puede realizarse leyendo un contenido, asistiendo a una videoconferencia, presenciando un debate On-line etc.

Por último, el aprendizaje colaborativo o grupal es de gran importancia en teleformación porque va a permitir aprendizajes que de otro modo, sería imposible llevar a cabo. Por ejemplo, colaborar por parejas para elaborar un trabajo o escrito, insertar grupalmente una opinión o definición sobre algún tema para que con posterioridad, de forma consensuada se determine una respuesta global, que se presentará al tutor.

En conclusión, el aprendizaje on-line es muy complejo, debiendo el tutor ser un verdadero experto no solo en la materia que imparta sino en el desarrollo y supervisión de los procesos que se lleven a cabo, así como quien diseñe el contenido ha de proponer el suficiente equilibrio entre estética y eficiencia formativa, no dejándose llevar por la superficialidad más propia de otros ámbitos profesionales como el diseño gráfico o el marketing, donde a todas luces, es perfectamente coherente con sus objetivos; pero la formación digamos sencillamente, que es otra cosa.


Perfil Luis Muñiz