Portal de encuentro y conocimiento para profesionales y entidades del mundo de la formación y el eLearning, la orientación laboral y el emprendizaje Conoce eProform

Arrow up
Arrow down
kantrium.com | E-Norway.ru | HELFI.ru | MySuomi.com

Banner principal

E-learning: Amenazas, malas prácticas e intrusismo (1ª parte)

La formación on-line es a día de hoy una de las modalidades de formación más demandadas en ámbitos como la formación postuniversitaria o de postgrado, la formación no reglada que ofrecen academias y centros de formación o la formación para trabajadores, pero su desarrollo y difusión no siempre están acompañados de las mejores prácticas profesionales o de las dinámicas empresariales más adecuadas.

En los últimos dos o tres años el e-learning se está viendo sometido a determinadas influencias negativas que atentan directamente contra sus fundamentos, sus finalidades y su imagen.

 Las principales amenazas pueden sintetizarse en:

  • Dar prioridad al apartado estético.
  • Sustituir teorías del aprendizaje realmente sólidas por otras de nueva generación, dirigidas a justificar el uso de determinados recursos estéticos y tecnológicos en e-learning.
  • Utilizar las aulas virtuales como repositorio o tablón de contenidos.
  • La difusión de herramientas de autor que permite a prácticamente cualquier usuario, sea formador o no, diseñador de e-learning o no, crear contenidos y actividades virtuales.

En cuanto a la estética, hay que decir que determinadas empresas han puesto de moda el uso de entornos 3D, uso de los llamados serious-games, o uso de avatars, justificando que los usuarios ya no aprenden mediante la simple lectura de contenidos, así como los más jóvenes requieren de entornos dinámicos para captar su atención (teorías de Marc Prensky).

Realmente todo esto para empezar, supone cierto intrusismo de programadores y diseñadores gráficos en el mundo de la formación, la cual por desgracia supone un ámbito profesional en el que es fácil que quien lo desee, pueda introducirse, ya que a día de hoy y a diferencia de otros sectores que cuentan con límites bien definidos, la formación es el objetivo de múltiples tipos de entidades que ven en ella un modo fácil de lucrarse.

Por otro lado, no es justo despreciar aquellas acciones formativas no basadas en entornos tan dinámicos y con esto no quiero decir que deban usarse contenidos estáticos como los típicos .PDF. Nada más lejos y es que personalmente defiendo la creación de contenidos que combinen textos, recursos multimedia, ejercicios interactivos, ampliación de la información por diversos medios, el planteamiento de itinerarios o caminos distintos para que el alumno tome sus decisiones durante el proceso formativo y donde muy especialmente, la motivación sea el fruto de las dinámicas que el tutor lleve a cabo, planteando actividades colaborativas, encuentros digitales, webquests, ejercicios variados y donde el seguimiento sea diario, atendiendo todas las necesidades de los alumnos y percibiendo éstas incluso antes de que el alumno las manifieste y especialmente trasnmitiendo a los estudiantes que no están solos y que no se trata solo de leer un contenido prediseñado, resolver un ejercicio y continuar adelante hasta llegar al final. Hay que transmitir al alumno la importancia que para su vida diaria tendrá lo que va a aprender (aprendizaje significativo) así como hay que plantear actividades y dinámicas donde el conocimiento parta de lo que ya se conoce (teoría del andamiaje) y se confeccione un entorno donde de forma autónoma en ocasiones y de forma cooperativa en otras, se llegue a un aprendizaje que es fruto de la combinación de teoría, práctica, interiorización de valores y donde el tutor es un guía y el proceso de aprendizaje se erige como experiencia vital colectiva.

Defiendo aquí por tanto crear paquetes de contenidos interactivos a partir del estándar SCORM o IMS basados ambos en HTML y donde pueda existir alguna animación, pero como elemento anecdótico y no como el interfaz básico.

Si el tutor y quien diseña el proceso formativo on-line son verdaderos expertos en teleformación, no es necesario convertir un curso on-line en un videojuego.

Por otra parte, esos entornos dinámicos y supuestamente tan cautivadores, están lejos de ser accesibles, contribuyéndose así a ampliar las diferencias y la brecha digital, en un entorno en el que afortunadamente existen múltiples herramientas y suficientes recursos para que esto no ocurra. Así mismo me gustaría indicar que la accesibilidad no consiste en crear un contenido alternativo al contenido no accesible, todo lo contrario. Se trata de generar un contenido (en este caso formativo) donde se de cabida a cualquier usuario y donde cualquier usuario pueda desarrollar los mismos procesos ligados al contenido (reproducir un contenido multimedia, realizar una autoevaluación interactiva, acceder a un contenido de ampliación en un momento determinado etc), relacionarse con el resto de alumnos a partir de dicho contenido...

Comento esto porque no dejo de conocer entidades que creen que generan contenido accesible al plantear una alternativa a sus contenidos no accesibles y afortunadamente en aquellas acciones formativas reguladas por una normativa (como los certificados de profesionalidad en modalidad on-line que certifica el Servicio Público de Empleo en España) se va a exigir contenidos accesibles, rechazando prácticas como la que acabo de citar aquí.

En conclusión y para acabar esta primera parte del análisis que planteo sobre las principales amenazas del e-learning, la formación on-line ha de apartarse de los tentadores brazos de la estética desmedida, para centrarse en los contenidos, en la combinación de teoría, práctica, fomentar aprendizaje autónomo y colaborativo, fomentar la interacción entre los alumnos durante la formación, no plantear contenidos cerrados así como complementarlos en todo momento por distintos métodos y garantizando siempre su actualización y siempre, asegurando que los contenidos, los recursos y las actividades aunque deban cuidar su apartado estético, son accesibles para todo el mundo, incluyendo a todos independientemente de sus circunstancias personales o limitaciones, en el contexto de las aulas virtuales y de los procesos que en ellas se desarrollen. Así mismo, la labor del tutor es la verdadera fuente de motivación, como guía, orientador y evaluador, no de actividades puntuales, sino de todo el proceso y donde el alumno se sienta atraído por lo que aprende, por las comunicaciones que se pueden establecer, por el apoyo del profesorado y del resto de alumnos y donde un contenido más o menos dinámico y sugestivo, no eclipse nunca al verdadero contenido de formación on-line.


Perfil Luis Muñiz